Luglio: cuando no todos los caminos llevan a Roma




Desde hace un tiempo que me estaba aguantando las ganas de ir por una buena lasagna. La última vez que disfruté una fue en junio, cuando celebraba mi aniversario con mi novio. Lamentablemente esa fue la última rica lasagna que comí. Claro que el pasado jueves también comí una, pero el adjetivo “rico” le queda bastante grande.

Ese día, paseando por Patronato, recordé que existía el Paseo Santa Filomena. Es difícil no notarlo, ya que de caminar a tropezones por estrechas veredas casi rozando los autos que transitan por el lugar, uno se encuentra con algo así como una galería, un oasis para el peatón.

Ya de tanto vitrinear, lo lógico es que el hambre ataque. Un hambre feroz pero consciente. Ese tipo de hambre que te hace pensar si realmente te arriesgarías a comer un plato exótico, o si buscarías algo que no significara una eventual amenaza para tu salud. Y da la casualidad que en el subterráneo de este paseo hay un patio de comidas.

Por lo regular, la costumbre tira a que busquemos estos espacios en altura, tercer o cuarto piso como en cualquier mall capitalino, pero acá está abajo, al nivel de un estacionamiento. De algún modo, la oscuridad del recinto es compensada con los letreros lumínicos de las diferentes cadenas de comida rápida que aquí se pueden hallar.

Buscando un local que no fuera muy conocido, con la esperanza de encontrar algo así como un easter egg, saltó a mi vista Luglio. No me sonaba de nombre, pero sí podía adivinar que se trataba de comida italiana. La parte más difícil fue elegir qué comer, pues el dilema estaba en si debía ordenar pizza o pastas, dos de sus especialidades. Al final seguí a mi corazón y opté por la lasagna. Era básicamente una colación compuesta por una porción de pastas, una lata de bebida y un helado en vaso como postre. Ni más ni menos.

Mientras esperaba que estuviera listo mi pedido, observé con más atención el lugar. Noté que la decoración del local es bastante atractiva, visualmente destaca por la elegancia de sus fuentes y gráficas, todo apelando a lo artesanal, atributo que está tan de moda. Al parecer las pizzas son su fuerte, o al menos con esa sensación me dejó un cartel dispuesto en uno de los costados del mesón, en el que aparecían todos sus productos dibujados, con la sola diferencia de que el único resaltado a color era la bendita pizza.

Aproveché de buscar más información en internet, y descubrí que un empresario argentino trajo la marca desde Buenos Aires y que la sucursal en Patronato se inauguró a mediados de mayo, siendo esta, la única sucursal de la cadena presente en Chile.

Ya habiendo recibido mi comida busqué un lugar para sentarme, al menos el espacio no estaba lleno, considerando que se trataba de la hora de almuerzo. La lasagna estaba caliente, a una temperatura ideal, sin embargo, lo primero que advertí fue que la bolognesa tenía exceso de pimentón rojo. 

Grandes trozos y en gran cantidad. Llamó mi atención pues no me había topado con este ingrediente en otras bolognesas, o al menos pasaba desapercibido. Este elemento marcó definitivamente el sabor del plato, pero no de manera positiva.

La masa estaba chiclosa, como pasada de su tiempo de cocción, mientras que el queso intentaba hacerse espacio entre los sabores, pero terminaba siendo opacado por la acidez de la salsa en general. 

Debo darle crédito al encargado de la receta de la lasagna de este local, logró que reviviera una sensación que hace mucho no experimentaba. Como cuando éramos niños y la mamá nos obligaba a acabarnos el plato, nos gustara o no. Aquí pasé por ambos papeles. Realmente no quería seguir comiendo, pero en el fondo creía que en algún punto su sabor y textura mejorarían, así que llegué hasta el final.

Posiblemente vuelva a Luglio, pero sólo para darle una oportunidad a las pizzas, ya que si el feroz antojo de lasagna reaparece, sabré cortar por lo sano buscando otra alternativa. La que sea. No puede ser peor.
Por Carolina Velásquez Nilo

Nombre: Luglio.
Dirección: Paseo Santa Filomena, Eusebio Lillo #440 Recoleta, local 5 (patio de comidas).
Sitio web: Lugliocl.wixsite.com
Horarios: Lunes a sábado 09:30 AM - 20:00 PM.



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